
Benjamín Oropeza, propietario de una piscicultura ubicada en el centro poblado de Unchus, denunció que cerca del 90 % de su producción de truchas murió de manera repentina, ocasionándole severas pérdidas económicas y dejando en incertidumbre el futuro de su actividad.

El productor relató que los peces «simplemente amanecieron muertos» y que, hasta el momento, desconoce qué provocó la mortandad. Por ello, solicitó la intervención del Ministerio de la Producción para que especialistas realicen análisis del agua y necropsias a las truchas, a fin de determinar las causas del hecho.
Oropeza explicó que su piscicultura produce habitualmente entre 150 mil y 180 mil truchas; sin embargo, estima que la mortandad alcanza aproximadamente el 90 % de su producción. «No lo he contabilizado exactamente, pero prácticamente el 90 % ya ha muerto», señaló.
Asimismo, indicó que existe preocupación entre los piscicultores de la zona por una posible afectación en la calidad del agua del río Paria. No obstante, precisó que serán los resultados de los análisis técnicos los que determinen si existió algún agente contaminante u otro factor que originó la muerte de los peces.
El piscicultor lamentó que esta situación represente un duro golpe para su economía familiar. «Ese es mi trabajo y prácticamente este año me he quedado sin nada», expresó.






