“EL BEBÉ SE ME VINO”: EL DRAMÁTICO RELATO DE LA MADRE QUE DIO A LUZ EN LOS PASILLOS DEL HOSPITAL DE YUNGAY

La mañana en que Eladia Pérez Milla acudió al Hospital de Yungay para dar a luz terminó convirtiéndose en un episodio de dolor, indignación y presunta negligencia médica. La joven madre habría dado a luz en los pasillos del establecimiento, sin asistencia oportuna, un hecho que quedó registrado en video, se viralizó en redes sociales y desató una ola de cuestionamientos sobre la atención materna en dicho nosocomio.

La gravedad del caso obligó a la Red de Salud Huaylas Norte a disponer el cambio en la dirección del Hospital de Yungay, mientras la DIRESA Áncash anunció procesos administrativos y la separación del personal presuntamente involucrado.

“ESTABA CAMINANDO Y EL BEBÉ SE ME VINO”

Según el testimonio de la propia afectada, el personal médico le indicó que aún faltaba tiempo para el parto y le recomendó caminar para favorecer la dilatación. “El doctor me dijo que iba a demorar más o menos una hora, que estaba en cuatro de dilatación. Yo pregunté si podía caminar y me dijeron que sí, que eso me iba a ayudar”, relató.

Sin embargo, la situación se tornó crítica cuando el trabajo de parto se aceleró de manera inesperada. “Yo les avisé de la sensación que tenía, pero me dijeron que lo evitara, que era normal. Hasta que mi cuerpo reaccionó y sentí la cabecita de mi bebé. Estaba caminando y el bebé se me vino”, contó.

Eladia señaló que, producto del parto sin asistencia inmediata, el cordón umbilical se rompió por la fuerza y que la ayuda médica tardó aproximadamente 20 minutos, pese a encontrarse dentro del hospital.

EL PADRE QUE TUVO QUE SALVAR A SU HIJO

En entrevista exclusiva con KALETA La Revista, Paolo Milla Menacho, esposo de la paciente, relató con crudeza cómo ocurrió el parto sin asistencia médica y cómo, ante la ausencia total de personal de ginecología, tuvo que auxiliar a su propio hijo para salvarle la vida.

Según explicó, la pareja llegó al hospital desde tempranas horas para el control previo al parto. “Nos citaron desde las 8 de la mañana. Al inicio nos atendieron bien, pero después del mediodía todo cambió”, señaló. Indicó que alrededor de las 12:00 horas fueron trasladados a un área de psiquiatría, donde se les permitió permanecer juntos mientras recibían indicaciones.

El panorama se tornó crítico cuando el personal médico se retiró. “Mi pareja preguntó si podía caminar por los dolores. Nos dijeron que todavía faltaba, pero de pronto el personal dijo que iba a almorzar y se desaparecieron”, denunció.

Minutos después, Eladia Pérez Milla le advirtió que el bebé estaba por nacer. “Salí a pedir ayuda y no encontré a nadie. Solo había personal de limpieza. Les pedí que llamen a una enfermera porque ya eran varias horas, pero nunca llegó nadie”, afirmó.

Ante la falta de auxilio, el parto ocurrió sin asistencia profesional. “Mi pareja ya no aguantaba el dolor y en ese momento el bebé cayó al piso. Yo lo agarré y lo vi morado, no respiraba”, relató con evidente angustia.

El padre aseguró que el recién nacido cayó aún con el cordón umbilical, el cual se habría roto producto del impacto. “Con la caída se rompe el cordón y el bebé se golpea. Lo vi morado, asfixiado. Le presioné el pecho y lo puse sobre el pecho de su mamá. Recién ahí respiró y empezó a llorar”, contó.

“Prácticamente yo salvé a mi hijo. Si mi pareja hubiera estado sola, no sé qué habría pasado”, sostuvo.

Asimismo, denunció que cuando finalmente apareció personal del hospital, le pidieron que dejara de grabar lo ocurrido. “Yo grabé porque nadie venía, porque era grave”, precisó.

Hasta el cierre de esta nota, Paolo Milla Menacho aseguró que no ha recibido información clara sobre los exámenes médicos practicados a su hijo, pese al riesgo que implica el golpe sufrido. “No nos dicen nada concreto. Una caída así puede traer consecuencias después, no ahora, sino más adelante”, advirtió.

“NO ES LA PRIMERA VEZ”: LA DENUNCIA DE LA FAMILIA

Liz Pérez Milla, hermana de Eladia, expresó su profunda indignación por lo ocurrido y afirmó haber sido testigo directo de los hechos. “Indignada, porque yo fui partícipe directa de todo lo que pasó. Duele como familia, porque no es la primera vez que ocurre algo así en el hospital”, señaló.

Según relató, tras el parto intentó comunicarse con la directora del establecimiento, quien acudió al lugar y explicó que el nacimiento se habría acelerado y coincidido con un cambio de turno. No obstante, Liz cuestionó esa versión. “Sentí que se estaba minimizando el caso, como si fuera algo normal, ‘cosas que pasan’”, indicó.

La familiar denunció además que el recién nacido habría caído de cabeza al suelo, con el cordón umbilical sin cortar, lo que habría provocado complicaciones en la madre. “El médico me dijo que mi hermana tuvo un pequeño desgarro en el útero, que fue suturado. Por la caída y el cordón, seguramente ocurrió”, explicó.

Liz Pérez también cuestionó la respuesta de las autoridades. Aseguró que intentó presentar una denuncia ante la Fiscalía y la Policía, pero que el hecho fue restado de importancia. “Me dijeron que no procedía como negligencia porque no había un fallecido”, denunció.

“Si no hubiera habido video, esto hubiera quedado en nada. Recién cuando se hizo viral, actuaron”, sostuvo.

INTERVENCIÓN DE DIRESA ÁNCASH

Tras la difusión de imágenes que generaron indignación en redes sociales por una presunta falta de atención oportuna a una gestante, el director de la DIRESA Áncash, Ricardo Natividad, dispuso la intervención inmediata del Hospital de Yungay, el inicio de procesos administrativos, la separación del personal presuntamente involucrado y la adopción de medidas drásticas para evitar que hechos similares se repitan.

EXIGEN JUSTICIA Y GARANTÍAS MÉDICAS

El caso provocó una fuerte reacción social y reabrió el debate sobre la calidad de la atención materna en los establecimientos de salud de la región Áncash. La familia exige justicia, transparencia y garantías médicas para la madre y el recién nacido, mientras la población demanda que este hecho no quede impune.

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