
La amenaza siempre estuvo allí. Suspendida sobre Huaraz, entre hielo, roca y millones de metros cúbicos de agua acumulada en la laguna Palcacocha. Pero recién después de la difusión de un informe periodístico de Latina TV, las autoridades regionales reaccionaron públicamente y anunciaron medidas para garantizar el funcionamiento del Sistema de Alerta Temprana (SAT), abandonado —según denuncias oficiales— desde el año 2021.

El riesgo no es menor. Especialistas y autoridades advirtieron que un sismo de gran magnitud podría provocar el desprendimiento de masas de hielo de los siete glaciares colgantes ubicados alrededor de Palcacocha, generando un aluvión que afectaría a más de 50 mil habitantes de Huaraz e Independencia.
La laguna, situada a más de 4,566 metros sobre el nivel del mar, incrementó peligrosamente su volumen debido al deshielo acelerado causado por el cambio climático. Estudios técnicos señalan que la cantidad de agua almacenada habría aumentado hasta 34 veces desde 1970. En el peor escenario, más de 16 millones de metros cúbicos de agua descenderían violentamente hacia la ciudad.
David Reves, quien coordinó la instalación del Sistema de Alerta Temprana en Palcacocha, lanzó una advertencia que encendió aún más la alarma pública.

“Si ocurriera un aluvión en este momento, afectaría a más de 50 mil huaracinos que vivimos en el fondo aluviónico. Expertos nacionales y extranjeros estiman hasta 20 mil muertos en el peor escenario”, alertó.
La situación se agravó tras conocerse que el SAT no recibe mantenimiento desde hace cuatro años. La revelación fue confirmada por la jefa de la Oficina de Gestión del Riesgo de Desastres y Defensa Civil de la Municipalidad Provincial de Huaraz, Yanet Vaneza Meza Nieto.

La funcionaria explicó que la comuna provincial culminó el expediente técnico para ejecutar el mantenimiento preventivo y correctivo del sistema; sin embargo, aseguró que el Gobierno Regional de Áncash no realizó la transferencia financiera necesaria para iniciar los trabajos.
“Desde el 2021 este sistema no ha recibido ningún mantenimiento rutinario ni correctivo”, advirtió.
Por su parte, el coordinador del COER Áncash, Joel Maguiña García, reconoció que existe riesgo de aluvión en caso ocurra un fuerte terremoto en la región. Según explicó, estudios del INAIGEM identificaron siete glaciares colgantes que podrían desprenderse y generar una ola de gran magnitud sobre la laguna.
Maguiña sostuvo que el monitoreo en Palcacocha es permanente y que existen protocolos de evacuación establecidos para alertar a la población hacia zonas seguras. Sin embargo, la falta de mantenimiento del sistema encargado de emitir las alertas terminó exponiendo una peligrosa contradicción: existe protocolo, pero el mecanismo clave de prevención permanecía abandonado.
Días después de la difusión nacional del caso, el Gobierno Regional de Áncash realizó conferencia de prensa anunciando que asumirá temporalmente la operación y mantenimiento del SAT Palcacocha para garantizar su continuidad y evitar interrupciones en el monitoreo.

La decisión fue adoptada durante una reunión realizada en el COER Áncash, con participación de representantes del Gobierno Regional, la Municipalidad Provincial de Huaraz y la Municipalidad Distrital de Independencia.

Según informó la entidad regional, las restricciones establecidas en la Ley de Presupuesto 2026 impiden realizar transferencias financieras entre niveles de gobierno para este tipo de acciones, motivo por el cual el Gore Áncash decidió asumir directamente las funciones de operación y mantenimiento del sistema.
Asimismo, el Gobierno Regional aseguró que continuará realizando labores de vigilancia y monitoreo permanente en la laguna Palcacocha a través de la Gerencia Regional de Recursos Naturales y Gestión Ambiental, además de fortalecer la articulación técnica con el Instituto Geofísico del Perú (IGP).
Pero en Huaraz la preocupación sigue intacta. Porque mientras las autoridades anuncian reuniones, coordinaciones y compromisos, arriba los glaciares continúan resquebrajándose lentamente. Y abajo, más de 50 mil personas siguen viviendo bajo la amenaza silenciosa de un aluvión que podría convertir otra vez la tragedia en noticia.







