
Luego de que el Poder Judicial dictara una sentencia de 35 años de prisión contra Edwin Figueroa por el caso del presunto feminicidio de Karina Bartolo y su hija Jimena, ocurrido en la provincia de Carhuaz, el sentenciado brindó declaraciones en las que reiteró su inocencia y expresó el profundo dolor que, asegura, enfrenta desde la desaparición y muerte de ambas víctimas.

Durante la entrevista, Figueroa manifestó que no ha logrado superar la pérdida de Karina Bartolo y su hija, afirmando que, además de haber perdido a las personas que más quería, también fue privado de su libertad de manera injusta. «Hasta ahora no puedo cerrar ese dolor, ese vacío que tengo. No solamente me han quitado a las dos personas que yo he querido y amado, también me han quitado la libertad injustamente», sostuvo.
Asimismo, rechazó la condena impuesta en su contra y aseguró que no cometió el delito por el que fue sentenciado. «Son 35 años por algo que yo no he cometido», afirmó, insistiendo en que continuará defendiendo su inocencia.
Figueroa también denunció haber recibido amenazas desde la desaparición de Karina Bartolo, indicando que tanto él como su entorno habrían sido objeto de seguimiento y persecución. Además, aseguró que durante el tiempo que permaneció recluido sufrió agresiones físicas y malos tratos dentro del establecimiento penitenciario. Estas afirmaciones corresponden a su versión de los hechos y no fueron sustentadas con elementos adicionales durante la entrevista.
Las declaraciones se producen luego de conocerse la sentencia emitida en este caso, decisión que aún puede ser objeto de los recursos legales que correspondan conforme al proceso judicial.






