
La Contraloría General de la República encendió las alertas en la provincia de Huaylas tras identificar serias irregularidades en la obra de mejoramiento del servicio de transporte en la prolongación San Martín, ubicada en el barrio de Chungana, en Caraz. El informe de control advierte riesgos en la calidad, la ejecución presupuestal y la seguridad laboral del proyecto.

De acuerdo con el Informe N.º 005-2026-OCI/0339-SVC, se detectaron deficiencias técnicas que comprometen la correcta ejecución de la obra. Entre ellas, la ausencia de puntos de control topográfico (BMs), fundamentales para garantizar el trazado preciso, así como la presencia de “cangrejeras” en el concreto y el uso de métodos inadecuados para la dosificación de materiales, como baldes en lugar de equipos de medición.

El documento también revela presuntos pagos por trabajos no ejecutados. El residente de obra habría valorizado al 100 % partidas como el alquiler de oficina técnica y el relleno de conexiones domiciliarias, pese a que la verificación en campo evidenció que estos trabajos no se realizaron o estaban incompletos.
En materia de seguridad, la situación es crítica. De los 24 trabajadores que laboran en la obra, solo siete cuentan con el Seguro Complementario de Trabajo de Riesgo (SCTR), dejando a la mayoría expuesta ante posibles accidentes en una actividad de alto riesgo.
La Contraloría advierte que estas irregularidades podrían derivar en el deterioro prematuro de la vía, pagos indebidos y la falta de aplicación de penalidades a los responsables. Además, señala incumplimientos tanto del residente como del supervisor de obra, quienes no habrían garantizado el respeto al expediente técnico.
Ante este panorama, el órgano de control ha requerido al alcalde de la Municipalidad Provincial de Huaylas adoptar medidas correctivas urgentes en un plazo máximo de cinco días hábiles, a fin de salvaguardar la inversión pública y asegurar la calidad del proyecto.
La obra, que debía mejorar la transitabilidad en una de las zonas urbanas de Caraz, hoy se encuentra bajo cuestionamiento y evidencia, una vez más, las fallas estructurales en la ejecución de proyectos públicos en la región Áncash.






