ALCALDESA DOROTEA DEXTRE DESIGNA COMO GERENTE A SUJETO SIN TÍTULOS EN SUNEDU Y CON HISTORIAL POLICIAL

En la Municipalidad Distrital de La Libertad – Villa Cajamarquilla (Huaraz, Áncash), la crisis política se recicla. Tras la prisión preventiva de 18 meses dictada contra el alcalde Inocente Alex Guillén Pineda —hoy prófugo—, la regidora Dorotea Teodora Dextre Broncano asumió el sillón municipal.

Su primera medida fue designar a Piter Jhon Fructuoso Mayhuay como gerente municipal. Con esta decisión, la flamante alcaldesa no inaugura un gobierno: inaugura un problema.

UNA HOJA DE VIDA QUE NO EXISTE

En su currículum, Mayhuay parece un hombre de academia: enfermero, estudiante de contabilidad, diplomado en gestión pública. El problema es que la SUNEDU no registra nada a su nombre. Es decir, los títulos existen en el papel que él mismo presenta, pero no en los registros oficiales.

La norma para distritos como La Libertad es clara: los gerentes municipales deben tener título universitario y experiencia comprobada en gestión. Requisitos que, al parecer, no son más que letra muerta en La Libertad Villa Cajamarquilla.

EL PASADO QUE LO DELATA

Los antecedentes de Mayhuay son más extensos que su hoja profesional:

  • 2019: detenido por violencia familiar. El parte policial describe una agresión física contra su pareja que terminó con la víctima con el ojo hinchado.
  • 2021 (marzo): protagonizó un accidente de tránsito, intentó huir, estaba ebrio y no tenía licencia de conducir.
  • 2021 (diciembre): reincidió en otro hecho policial: borracho, al volante y resistiéndose a la autoridad, acabó engrilletado tras agredir a un efectivo.

Ese es el expediente de quien hoy tiene bajo su firma el manejo administrativo de la municipalidad.

EL PRIMER ESCÁNDALO INTERNO

Pobladores denuncian que el flamante gerente exigió a la tesorera el pago de su planilla de septiembre, sin siquiera presentar resolución de designación ni su currículum. La tesorera se negó. Mayhuay ya no solo colecciona denuncias, ahora también muestra hambre burocrático.

ENTRE LA HUIDA Y EL DESCRÉDITO

El distrito de La Libertad – Villa Cajamarquilla ha pasado en pocas semanas de tener un alcalde prófugo a una alcaldesa improvisada que nombra como gerente a un personaje con más actas policiales que títulos profesionales.

La política distrital, una vez más, se reduce a un espectáculo de improvisación, amiguismo y descaro. La Libertad parece condenada a la ironía de su nombre: un distrito preso de la corrupción y de la impunidad.

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