
La Contraloría General de la República advirtió diversas situaciones adversas en la ejecución de la obra de reconstrucción del Centro de Salud CISEA Huarupampa I-3, en la ciudad de Huaraz, entre ellas deficiencias en el proceso constructivo, ausencia de personal clave del contratista y falta de acreditación de experiencia mínima en profesionales responsables de la ejecución y supervisión del proyecto.

De acuerdo con el Informe de Hito de Control N.º 004-2026-OCI/5332-SCC, el órgano de control detectó deficiencias en el proceso constructivo debido a la presencia de resanes por “cangrejeras” en columnas, placas y en la platea de cimentación de la obra, lo que evidenciaría problemas durante el vaciado y compactación del concreto. Esta situación podría afectar la calidad estructural y la vida útil de la infraestructura sanitaria.

Asimismo, durante una inspección realizada el 26 de enero de 2026, la Contraloría constató que no se encontraba en la obra el gerente de obra ni el especialista en arquitectura, pese a que ambos profesionales forman parte del personal clave del contratista ejecutor y debían permanecer con participación del 100 % durante la ejecución del proyecto. Esta situación podría afectar la adecuada dirección y el control técnico de los trabajos, además de generar el riesgo de pagos por prestaciones no ejecutadas y la posible inaplicación de penalidades al contratista.

El informe también advierte que los especialistas en estructuras y arquitectura del contratista ejecutor no acreditarían la experiencia mínima requerida, condición exigida en las bases del proceso de contratación. Esta situación podría debilitar el control técnico de la obra y posibilitar nuevas deficiencias en el proceso constructivo.
A ello se suma que la supervisión del proyecto tampoco acreditaría la experiencia mínima exigida, lo que podría afectar el adecuado control de la ejecución de los trabajos y la verificación del cumplimiento de las especificaciones técnicas.

La Contraloría alertó que estas situaciones ponen en riesgo la correcta ejecución del proyecto de infraestructura de salud, por lo que recomendó a la entidad responsable adoptar acciones correctivas para garantizar la calidad de la obra, el cumplimiento de las condiciones contractuales y la idoneidad del personal encargado de su ejecución y supervisión.







