
En enero de 2023, Rogelio Asencios Espinoza asumió la alcaldía del distrito de Huachis con el discurso de la renovación y la promesa de una gestión transparente. Sin embargo, en su tercer año de gobierno, la transparencia parece un concepto ausente en la práctica municipal.
Bajo el sombrío manto de la falta de información pública, la II Audiencia Pública de Rendición de Cuentas del distrito de Huachis (Huari), programada para el 26 de septiembre de 2026, ha sembrado dudas entre los ciudadanos. La gestión del alcalde enfrenta un creciente escrutinio debido a la ausencia de transmisión en vivo, la falta de cobertura informativa inmediata y la escasa difusión institucional.
En la página oficial de Facebook de la municipalidad, solo se publicó un afiche anunciando el evento, sin evidencia audiovisual, sin cifras precisas y sin detalles verificables. ¿Por qué una audiencia pública, supuestamente participativa y abierta al pueblo, no fue difundida en tiempo real ni contó con información oficial completa desde el primer momento?
¿Qué se oculta tras el velo de la opacidad? ¿Puede una gestión que retrasa la información y evita la exposición directa seguir hablando de participación ciudadana y transparencia?
La pregunta persiste. Y mientras no haya respuestas claras, la desconfianza ciudadana seguirá creciendo.
De acuerdo con la Ley N.º 31433, que incorpora el artículo 119-A a la Ley Orgánica de Municipalidades (Ley N.º 27972), los gobiernos locales están obligados a realizar dos audiencias públicas de rendición de cuentas al año —una en mayo y otra en septiembre— para informar sobre el presupuesto, los logros, las dificultades y la proyección del ejercicio fiscal.
Eso significa que, a la fecha, la gestión de Rogelio Asencios debió haber realizado al menos seis audiencias públicas. Sin embargo, lo que se observa es un cumplimiento meramente formal: convocatorias mínimas, sin difusión ni transmisión pública, lejos de los principios de transparencia y participación ciudadana que exige la ley







