HUAYLAS: CONSEJERO MIGUEL LAVADO RINDE CUENTAS, PERO SIGUE BAJO LA SOMBRA DE CONTRATACIONES FAMILIARES

El consejero regional de Huaylas, Miguel Lavado Aparicio, realizó su Audiencia Pública de Rendición de Cuentas 2025 en Huata. Hubo fotos, hubo afiches, hubo post oficial… pero no hubo transmisión en vivo, ni grabación completa, ni evidencia verificable de participación ciudadana más allá del lente amable de su oficina de imagen. Para algunos, una audiencia cumplida; para otros, un trámite maquillado para la foto.

Y es aquí donde la formalidad se estrella contra la ley. La Ley N.º 31433, que modifica la Ley Orgánica de Municipalidades y de Gobiernos Regionales, exige que estas audiencias sean claras, públicas, verificables y efectivas. Habla de transparencia real, de información accesible, de ciudadanía informada.
En ninguna parte menciona que la transparencia pueda reemplazarse con un post en Facebook o con un collage de imágenes editadas.

Pero mientras el consejero habla de rendición de cuentas, las sombras siguen detrás de él. La Contraloría detectó que dos municipalidades de Huaylas —Pueblo Libre y Santa Cruz— pagaron más de S/ 18 mil a su hermano, Marco Antonio Lavado Aparicio, pese a que la normativa prohíbe contratar a familiares de autoridades en funciones. Cinco órdenes de compra, declaraciones juradas contradictorias y oficinas de logística que nunca verificaron nada. Todo quedó registrado en el Informe N.º 006-2025-OCI/0339-AOP.

Y por si fuera poco, en Huaylas se comenta que Marco Antonio Lavado Aparicio no está identificado con las necesidades reales de la provincia. No participa, no aparece, no conoce los problemas locales. Sin embargo, obtiene contratos, circula con familiaridad en ambientes oficiales y —según voces dentro del propio Consejo— existe una “amistad” fluida y conveniente con el gobernador Koki Noriega, relación que algunos consideran clave para entender su presencia en el aparato público.

Lavado puede mostrar fotos de su audiencia.
Lo que aún no puede mostrar es la transparencia que la ley le exige. Ni explicar por qué su hermano, lejos de Huaylas y de sus necesidades, parece moverse tan bien gracias a una cercanía política que nadie se atreve a negar.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *