
La tarde de hoy, el local La Rústica de Huaraz se convirtió en escenario de una presentación política cargada de entusiasmo. Entre bombos, platillos y arengas, el líder nacional del Partido Demócrata Verde, Alex González, oficializó la candidatura de Enrique Máximo Vargas Barrenechea como postulante a diputado por Áncash en las Elecciones Generales 2026.
Sin embargo, detrás de la puesta en escena, los documentos oficiales revelan una historia menos festiva.

Candidato con pasado judicial
De acuerdo con la hoja de vida registrada ante el Jurado Nacional de Elecciones, Vargas Barrenechea acumula dos sentencias condenatorias firmes por delitos dolosos:
- Falsa declaración y falsedad genérica (Expediente 010105-2015-74-0201-JR-PE-03), con condena confirmada en 2017 por la Sala Penal de Apelaciones de Áncash.
- Falsificación en proceso administrativo (Expediente 00195-2015-74-0201-JR-FC-03), con pena efectiva de cinco años, cumplida según anotación marginal en resolución del JEE-Huaraz.
Ambas figuran como penas cumplidas, pero no han sido ocultadas en su declaración jurada.

Trayectoria política y económica
Vargas fue vicepresidente regional de Áncash entre 2015 y 2017, y asumió interinamente la presidencia regional en dos periodos: enero a junio de 2015 y septiembre de 2016 a abril de 2017.
En el ámbito privado, se desempeñó como comerciante independiente desde 2018 hasta 2025. En su declaración de ingresos correspondiente al año fiscal 2024, reportó S/ 14,820 provenientes exclusivamente del sector privado. Además, figura como vinculado a la empresa Inversiones Don Kike E.I.R.L., actualmente activa.
¿Renovación o reciclaje?
La llegada de Alex González a Huaraz marca el inicio de una campaña que busca posicionar al Demócrata Verde como alternativa nacional. Sin embargo, la elección de Vargas Barrenechea como rostro regional plantea una pregunta incómoda:






