
Áncash tiene memoria. O al menos debería tenerla.
Porque en el 2026 regresan —con nuevos disfraces, nuevos números y viejas mañas— los cincos congresistas que hicieron del Parlamento un mercado, un refugio y un trampolín personal.
Cinco rostros conocidos.
Cinco campañas alimentadas por la nostalgia del poder.
Cinco historias que se repiten con la terquedad del mal hábito nacional.
Esta es la lista de quienes hoy piden una segunda —o tercera— oportunidad.
NILZA MERLY CHACÓN TRUJILLO: EL SALTO AL SENADO FUJIMORISTA
Nilza Merly Chacón Trujillo no quiere repetir el Congreso: quiere ascender.
La actual parlamentaria por Fuerza Popular (2021-2026), elegida con 3,950 votos, ahora postula al Senado por Áncash, con el número 1 de su lista.
Su hoja de vida no pasó inadvertida.
La ONPE informó que omitió declarar una investigación en la Fiscalía Especializada en Lavado de Activos de Áncash, un dato clave que no fue consignado ante el Jurado Nacional de Elecciones.
Hoy promete orden, agricultura y seguridad.
Pero la pregunta es más incómoda y más simple:
¿qué hizo por Áncash durante cinco años para merecer el retorno?
La propaganda no responde.
El silencio tampoco.

LADY MERCEDES CAMONES SORIANO: DEL ESCÁNDALO AL SENADO NACIONAL
Lady Camones vuelve a la escena. Esta vez apunta alto: Senado nacional, nuevamente por Alianza para el Progreso.
Fue elegida presidenta del Congreso en julio de 2022, pero su mandato duró apenas 38 días. En septiembre de ese año fue censurada tras la difusión de audios con César Acuña, líder de su partido, donde se coordinaban prioridades legislativas, lo que abrió un debate sobre presiones políticas y manejo interno del poder.
Camones sostiene que cayó por no ceder a “pedidos” de otras bancadas.
Niega cualquier irregularidad.
En 2025 surgieron versiones periodísticas que la vinculaban a presuntos cobros indebidos en Essalud Chimbote, acusaciones que desmintió categóricamente y calificó de malintencionadas.
Audios incómodos, favores sugeridos, pedidos negados.
Camones lo niega todo.
Pero en política, lo que se niega demasiado termina oliendo a verdad.

ELÍAS MARCIAL VARAS MELÉNDEZ: EL CONGRESISTA SILENCIOSO QUE INSISTE
Elías Varas vuelve a postular, ahora por Juntos por el Perú, como número 1 al Senado por Áncash. Llegó al Congreso con Perú Libre, cambió de camiseta y hoy busca otra oportunidad.
Nunca fue protagonista, pero tampoco invisible.
Discursos sobre justicia social, denuncias puntuales, presencia tibia en el hemiciclo.
En 2023, su hija Alexandra Varas fue contratada como practicante en la Procuraduría del Ministerio de Salud. El proceso, según la versión oficial, fue regular y competitivo, y ella habría obtenido el primer lugar. Sin embargo, el caso generó cuestionamientos públicos por posible nepotismo, al tratarse de una familiar directa de un congresista.
Varas negó haber intervenido.
El ruido quedó.

KELLY ROXANA PORTALATINO ÁVALOS: DENUNCIAS, INVESTIGACIONES Y PODER
Kelly Portalatino también quiere volver, esta vez como senadora nacional por Perú Libre.
La Fiscal de la Nación presentó una denuncia constitucional contra Portalatino y la congresista Silvia Monteza por presunta negociación incompatible. Según la acusación, Portalatino habría interferido para la contratación de una persona recomendada suya en la Oficina de Cooperación Internacional del Congreso en 2023.
Pero no es el único frente.
Un informe de inteligencia policial, difundido por medios nacionales, señala que Portalatino y miembros de su entorno familiar estarían bajo investigación por presunto lavado de activos y vínculos con la denominada “Mafia Chimbotana”, incluyendo acumulación de bienes y presunto reparto de contratos del Estado.
A esto se suma la controversia por la presencia de su pareja, un exrecluso por robo agravado, dentro de su despacho congresal sin vínculo laboral formal. Portalatino lo defendió públicamente, calificando el hecho como un “error humano”.
Demasiadas explicaciones.
Demasiados frentes abiertos.

DARWIN ESPINOZA: EL ESCÁNDALO COMO CURRÍCULUM
Darwin Espinoza también quiere volver.
Esta vez como senador por Podemos Perú, aún sin definir si por senado regional por Ancash o nacional.
Si existiera un ranking de escándalos, estaría en el podio.
La Comisión de Ética aprobó un informe que recomienda suspenderlo 60 días, por uso indebido de recursos públicos: personal, impresoras y bienes del Congreso habrían sido utilizados para impulsar la inscripción de una organización política regional y realizar consultas irregulares al Reniec.
Además, enfrentó denuncias por presunto intercambio de favores con otra congresista, archivadas en Ética, y una investigación periodística que lo vincula a presuntos pagos por promover una norma pesquera, caso que aún se encuentra en investigación fiscal.
Espinoza lo niega todo.
Pero los expedientes siguen creciendo.

ÁNCASH, ¿LOS QUIERES DE VUELTA?
Todos quieren volver.
Todos tienen algo que explicar.
Y todos confían —con la fe del sobreviviente— en que la memoria colectiva es corta, floja y manipulable.
En las Elecciones Generales de 2026, el Perú elegirá 60 senadores: 30 por distrito nacional y 30 por distritos regionales, con voto preferencial. El poder vuelve a ampliarse. Las oportunidades, también.
La pregunta es simple:
¿Áncash repetirá el plato?
¿O esta vez la región se atreverá a votar con memoria y no por costumbre?
Porque el olvido también es una forma de complicidad.







