
La Contraloría General de la República reveló que funcionarios de la Municipalidad Distrital de Shilla contrataron la ejecución y supervisión de la obra “Mejoramiento del servicio de agua para riego Auquish Pueblo Viejo” pese a que los postores presentaron documentos con información falsa o inexacta, según el Informe de Auditoría N.º 013-2025-2-0334, emitido por el Órgano de Control Institucional de la Municipalidad Provincial de Carhuaz.
El proyecto, valorizado en S/ 7.7 millones, debía beneficiar a los caseríos de Yanarumi y Llipta, pero terminó generando un perjuicio económico de S/ 122,327.51 debido al pago por partidas no ejecutadas y otras que no cumplieron las especificaciones técnicas.
Además, el informe advierte que la comuna omitió aplicar penalidades al contratista y supervisor, lo que ocasionó una pérdida adicional de S/ 30,453.34.
Entre los funcionarios comprendidos en los hechos figuran Wilmar Paccara Vilca, Manuel Graciani Salazar Pineda y Mayer Miranda Mautino, este último con presunta responsabilidad administrativa y penal.
La Contraloría recomendó al alcalde de Shilla disponer acciones para determinar responsabilidades y mejorar los controles internos sobre la documentación de obras. También pidió a la Procuraduría Pública iniciar acciones civiles contra los servidores involucrados.
Una vez más, una obra pensada para mejorar la vida de los agricultores del Callejón de Huaylas termina convertida en otro símbolo de la desidia y el descuido municipal.







